COVID-19: ORIGEN DE LA PANDEMIA ¿PRODUCTO DE LABORATORIO? (1)

0
  • Autor: Mar Llera, catedrática  de la Universidad de Sevilla
  • Edición:  Carlos

PRÓLOGO

Este artículo ha sido realizado a partir de una larga entrevista personal con la Dra. Li-Meng Yan, documentada a través numerosas publicaciones en prensa internacional, revistas científicas, y portales de relevantes organismos públicos y privados.

La autora es profesora titular en la Universidad de Sevilla, donde coordina una línea de investigación sobre Asia Oriental. Desde 2015 ha viajado frecuentemente a Hong Kong y Taiwán, participando en múltiples iniciativas académicas y periodísticas, y colaborando como columnista en El Confidencial y eldiario.es. Durante 2017 y 2018 fue Taiwan Fellow del Ministerio de Asuntos Exteriores de Taiwán, y estuvo vinculada como investigadora posdoctoral a la National Chengchi University de Taipéi.

JUSTIFICACIÓN

Las recientes declaraciones de la doctora Li-Meng Yan sobre los orígenes del virus SARS-CoV-2 como un producto de laboratorio que ha dado lugar a la actual pandemia constituyen un tema periodístico del máximo interés.

El hecho de que una persona individual que no ocupa ninguna posición de poder se haya atrevido a denunciar abiertamente, a cara descubierta y con elaborados razonamientos, a organizaciones y científicos concretos como responsables de la COVID-19 merece, sin ninguna duda, escrutinio. Zanjar el debate con el argumento de que todo es un bulo podría resultar en una nueva forma de censura, tan patética y autoritaria como cualquier otra.

No olvidemos que esta denuncia tiene un valor diferencial: se enfrenta nada menos que a la dictadura china, segunda potencia mundial, y como veremos, implica también a relevantes organizaciones norteamericanas. En definitiva: es un desafío en toda regla al statu quo, al orden global.

Cualesquiera sean sus motivaciones últimas, constituye un hecho incuestionable que Li-Meng Yan acaba de perder su familia, su trabajo y su libertad por llevar a cabo esta denuncia. A nadie escapa que, además, se está jugando la vida.

Aunque sólo fuera por esto, y porque esto lo hace una mujer, a mí me suscita un profundo respeto. Y un interés, como periodista e investigadora académica, del que doy cuenta en las siguientes páginas.

INTRODUCCIÓN

La reciente irrupción de Li-meng Yan, científica china que denuncia el SARS-CoV-2 como un producto de laboratorio, ha causado un gran escándalo mediático. Quienes se han hecho eco de sus tesis –entre ellos, la cadena estadounidense FOX y el programa de Iker Jiménez en la cadena española Tele Cinco-, han recibido un alud de críticas por dar voz a una “teoría conspiracionista”. Para muchos, prueba irrefutable de su carácter “fake” es el respaldo que le presta la Rule of Law Foundation, del polémico magnate y opositor chino Miles Guo, y del asimismo controvertido Steve Bannon, próximo a la figura de Donald Trump. A esto hay que sumar la demoledora crítica de una parte de la comunidad científica, que ha recibido notable eco en plataformas antibulo como Newtral, Maldita o Verificat.

En los últimos años y hasta abril de 2020, Li-meng Yan ha trabajado como investigadora posdoctoral en la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Hong Kong (Division of Public Health Laboratory Sciences, School of Public Health, LKS Faculty of Medicine, Hong Kong University).   Su formación académica procede del campo de la medicina, y más concretamente de la oftalmología. En 2015 Yan recibió una invitación del prestigioso virólogo Malik Peiris para incorporarse a su equipo del Instituto Pasteur en la Universidad de Hong Kong, dedicado al estudio de virus relacionados con diversos tipos de gripe, de ahí su vinculación con la mencionada escuela.

En abril de 2020, Li-meng Yan huyó a Estados Unidos gracias al apoyo de la Rule of Law Foundation, porque temía por su vida tras haber alertado a sus superiores de que existían claros indicios de transmisión del SARS- CoV-2 persona a persona, además de graves deficiencias en la gestión de la pandemia por parte de las autoridades chinas. Los responsables del laboratorio no sólo no actuaron en consonancia con las advertencias de la doctora, sino que le recomendaron guardar silencio y no cruzar ninguna línea roja, porque corría el riesgo de desaparecer como tantos otros whistleblowers en China.

P.-“Bannon es un personaje muy cuestionado, con muy mala prensa. ¿Podrías hablarme de tu relación con él y con su organización?”.

R.-“Yo no había tenido ningún contacto con Miles Guo ni Steve Bannon antes de mi huida. Acudí a su fundación por recomendación del bloguero disidente Lu De, que reside en Estados Unidos. Deseché la idea de refugiarme en la embajada norteamericana porque algunos activistas hongkoneses han sido detenidos a sus puertas. Pero mi vinculación con Bannon y Guo ha sido completamente circunstancial”.

Desde su particular exilio, Li-meng Yan ha publicado dos informes (versión preprint) en el repositorio Zenodo, con el patrocinio de la Rule of Law Society y la Rule of Law Foundation, anteriormente mencionada. El primero ofrece una exposición ordenada y argumentada del origen del virus SARS-CoV-2, con abundantes evidencias, datos, gráficos y referencias a otras investigaciones. Sin embargo, una parte muy relevante de la comunidad académica ha desechado de plano sus argumentos, sosteniendo que no son científicos.

El segundo informe completa la perspectiva con una sucesión de indicios y sospechas sobre cómo se han falseado los datos acerca del SARS-CoV-2. De su formato se deduce que la autora posee un conocimiento directo de los investigadores y las prácticas presuntamente fraudulentas que constituyen su objeto de consideración. El título de este trabajo ha provocado todavía un mayor escándalo que el primero: “El SARS-CoV-2 es un arma biológica sin restricciones: Una verdad revelada a través del descubrimiento de un fraude científico organizado a gran escala” (SARS-CoV-2 Is an Unrestricted Bioweapon: A Truth Revealed through Uncovering a Large- Scale, Organized Scientific Fraud). El tenor de las aseveraciones de Yan y sus colegas es de tal alcance y gravedad que, si bien no debería desestimarse, merece una prudente consideración.

Loading...